No te quedes güindando en las persianas

Las persianas o cortinas metálicas pueden resultar en un episodio muy incomodo para quienes tienen a cargo cerrarlas o abrirlas. Pero además de ser gracioso para el que lo percibe, puede causar accidentes realizar esfuerzos cada día en la entrada o salida del negocio. No es una opción colocar a una persona de contextura pequeña o delgada frente al monstruo de una cortina, porque es contraproducente.

Estas situaciones no son extrañas, aunque es raro percibir a los empleados o dueños abrir le negocio y hacer la lucha para entrar. Pues sucede mas común de lo que parece. La falta de mantenimiento de estas persianas enrollables que son aceitadas de manera rudimentarias, pierden la suavidad con que son deslizadas en ambas direcciones. Muy rara vez se les realizan reparaciones cuando se perciben inconvenientes.

Las acrobacias están a la hora del día para cuando se cierra el negocio, alguien deba saltar a lo mas alto de la cortina para que con sus peso, logre hacer que baje, pudiendo ser muy peligroso, por mas dominado que se crea que se tiene a este elemento de seguridad. Además de batallar con las piezas de cerrajería de gran tamaño que generalmente están instaladas.

Acrobacias para cerrar

Los accidentes están a la orden del día, y no se quiere que ningún empleado se lastime por estas acracias. Las persianas en Barcelona que están endurecidas pueden llegar a soltarse precipitadamente sobre aquel que las hala con fuerza, pudiendo resultar en fracturas en el cráneo o en aplastamientos en las extremidades.

Estar acostumbrados a emplear fuerza excesiva para bajar la hoja metálica, de gran tamaño o peso, puede tomarlos por sorpresa si se desplomara de una vez. Los cerrajeros profesionales pueden resolver este otros de los problemas comunes para que con un mínimo esfuerzo se pueda manejar la cortina metálica sin que sea un riesgo.

No solo se pueden quedar guindados en la parte superior de la entada si se queda atascada la persianas sino que al abrir los problemas de lumbago también pueden sobrevenir por el esfuerzo al llevarlas hacia arriba.

Manual o motorizada

Cuando una persiana metálica tiene un gran tamaño y peso es necesario que sean motorizadas para que perdure sus condiciones y para evitar lesiones en la espalda o las extremidad, no queremos accidentes ni enfermedades que pueden ser evitadas con la intervención de cerrajeros profesionales. Mas si se trata de tus empleados, estas repercusiones pueden ser muy graves.

El proceso de instalación de un motor no es complejo, mientras se lleva un día común el profesional puede no solo instalar un sistema automático para la hoja metálica, sino que puede cambiar los típicos candados pesados y de gran tamaño por cerraduras mas acorde  la barreras de seguridad.

Cerraduras acorazadas vs candados

Es todo un ritual cerrar el negocio. Activar las alarmas, cerrar cada puertas, andar con los pesados candados, guindarte en la persiana para que baje y dejar abandonados los candados mientras los haces, en medio de este proceso algún delincuente se puede aprovechar. Las cerraduras acorazadas resultan en menos paso y en una seguridad mayor para tu patrimonio.